En los
Montes de María, En Colombia los jóvenes
y las jóvenes constituyen algo más del 20% de
la población, conformando en sí mismo un grupo
con peso específico importante a todos los niveles. Pero
si además tenemos en cuenta que, por ejemplo, hay un
grueso grupo de jóvenes que según las estadísticas
no trabajaban ni estudiaban, que suman a las muertes violentas
y suicidios, y que contribuyen con las altas tasas de drogadicción,
aborto provocado, embarazo precoz y delincuencia, seguramente
pudiéramos justificar cualquier tipo de acción
a favor de este grupo etareo.
Sin duda los y las jóvenes de los Montes de María
padecen la falta de políticas públicas para
el fomento de programas permanentes y sostenibles que contribuyan
con la formación, educación, recreación,
cultura y deportes; con la participación en escenarios
políticos; y con la reflexión en torno a la
dinámica socio-cultural de los jóvenes de la
región. En consecuencia, se detecta el reclutamiento
y vinculación recurrente de los jóvenes en los
grupos armados ilegales; sumado a esto, se da el desconocimiento
que ellos y ellas poseen sobre las leyes, normas y políticas
estatales y gubernamentales enfocadas a la atención
de este sector.