El recorrido mediático por
los quince municipios de Montes de
María que cubre el Programa
de Desarrollo y Paz en la Región
está lleno de sorpresas: emisoras
comunitarias que funcionan ejemplarmente,
canales de televisión irradiados
y sistemas de televisión por
cable que tienen producción
propia, emisoras comerciales que tratan
de hacer renacer la normalidad en
una comunidad que está saliendo
del miedo en que vivía, miedo
que de todas formas tiene a los medios
entregados a una sana onda Light,
que los ha vuelto expertos en negociar
con las fuerzas militares el tono
de las propagandas y los espacios
que manejan y a ocultar en la auto-censura
y la prudencia, el temor de enfrentar
el conflicto armado que aún
los rodea.
Se encontró también
un alto grado de ilegalidad, más
no ilegitimidad, en la labor que desarrollan
los medios; la experiencia permite
sentirse cómplice de la piratería
que maneja la Región: compilaciones
musicales, videos musicales, señales
internacionales, nada se escapa de
ser emitido por nuestros medios, que
al estar olvidados por las grandes
disqueras y por los tradicionales
espacios de promoción buscan
de cualquier forma llegar a su público
con contenidos actuales y novedosos,
un público que también
responde a lo suyo, a lo propio, a
los contenidos que le ofrece un medio
que se ha convertido en un amigable
vecino del municipio.
En general, los medios de comunicación
en la Región tienen problemas
de índole económico,
el nivel de conflicto que vivió
la Región hasta hace muy poco
ahuyentó el comercio y la pauta
de las grandes empresas que otrora
se instalaban en estos montes y que
desapareció con el tiempo.
Durante la indagación fue
notorio un renacer de muchos medios.
Según una de las entrevistada
está época es “la
primavera de los Montes de María”,
y los medios entonces no podían
dejar de florecer: nuevos programas
en la radio, más tranquilidad,
nuevos y diferentes espacios para
crear oportunidades, grupos de niños
y jóvenes involucrados en el
quehacer mediático, son muchas
de las posibilidades que, a pesar
del contexto violento, favorecen el
desarrollo de procesos comunicativos.
En todos los medios, la programación
está colmada de espacios musicales
que complacen los gustos más
posicionados de sus pobladores, que
van desde las diferentes épocas
y tendencias del vallenato, pasando
por la salsa y las baladas, hasta
terminar con rancheras y corridos
prohibidos.
Los espacios preferidos para salir
del esquema musical son los magazines,
que se convierten en los escenarios
de entretenimiento y puesta en escena
de lo cotidiano en cada municipio,
son esferas para medir el pulso de
la audiencia, los momentos en que
la población participa activamente
en el ejercicio de contar sus vidas,
divertirse, criticar, contar chismes,
hacer control social, burlarse de
propios y ajenos.
Éste se convierte en el espacio
más rico para empezar a aplicar
lo que podría resultar de gran
interés para el estudio, en
términos de contar procesos
sociales. Aparece como espacio en
que las noticias pueden ser dichas
porque no se entienden en el marco
de un programa informativo, sino simplemente
como un reflejo de lo cotidiano.
Los resultados que siguen a continuación
responden a una lectura mezclada entre
los datos numéricos que arrojaron
las encuestas y las impresiones del
investigador de campo, según
la información que ofrecían
los encuestados.
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