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Caracterización
de la Realidad Montemariana
La realidad que llamamos
Montes de María es, desde el
punto de vista geográfico,
una región natural localizada
entre los departamentos de Bolívar
y Sucre. En el marco del Programa
de Desarrollo y Paz de los Montes
de María (PDPMMª), está
integrada por 15 municipios con relativa
homogeneidad en cuanto a señas
culturales y estructuras sociales.
Abarca 6.466 Km2, habitados por aproximadamente
422.000 colombianos, es decir, aproximadamente
el 0,6% del territorio del país
y el 0,8% de la población nacional.
En términos
de Región, la realidad geográfica,
social, económica y política
llamada Montes de María ha
venido siendo documentada con amplitud
en los últimos años
, pudiéndose caracterizar de
la siguiente manera: la vocación
económica de la región
ha sido la agropecuaria y la vocación
social la convivencia pacífica,
sin estar ajena esta predisposición
vocacional a marcados conflictos socioeconómicos,
entre ellos el de la tenencia y propiedad
de la tierra. Sin embargo, esa larga
vocación se encuentra hoy neutralizada
y amenazada por la pobreza y la violencia,
factores que, de suyo, generan otras
patologías sociales no menos
peligrosas, tales como: subordinación
de “lo público”
a los intereses privados, inequidad,
anomia, ruptura del tejido social,
desconfianza, impunidad, inseguridad,
ostracismo institucional, corrupción
estructural, precariedad democrática,
clientelismo, deslegitimidad, ingobernabilidad
y desinstitucionalización.
Los indicadores de
pobreza, de NBI y de desarrollo humano
son apabullantes. Ni hablar de la
violencia y del potencial desestabilizador
de los grupos ilegales y de la presencia
del narcotráfico en la zona,
que es un corredor entre las áreas
de producción en el sur de
Bolívar y el Golfo del Morrosquillo,
por donde se exporta. Estos factores
se reflejan en los alarmantes indicadores
de violaciones a los derechos humanos
y al derecho internacional humanitario,
como puede comprobarse en distintos
informes.
El
Programa de Desarrollo y Paz de los
Montes de María y el Desarrollo
Integral de la Región
Como es apenas obvio,
esta cruda realidad ha determinado
el despliegue de la misión
de la Fundación Red Desarrollo
y Paz de los Montes de María
en torno a unos objetivos en la región,
ya mencionados: el fortalecimiento
del tejido social y el capital humano;
la construcción de lo público;
y el desarrollo económico.
La dirección en la que se mueve
el PDPMMª es en la de coadyuvar
a las comunidades montemarianas en
la transformación positiva
de esa realidad antes descrita, que
monseñor Nel Beltrán,
Presidente de la Fundación,
ha abreviado así: “tenemos
serios vacíos de gobernabilidad;
tenemos un Estado débil, ineficiente
y muy acusado de corrupción.
No somos fuertes como Sociedad Civil
y se evidencia la desarticulación
y fragmentación regional”.
Encarar este proceso
transformador con una propuesta política
coherente y efectiva supone enfrentarse
a un juicioso análisis de selección
múltiple entre varias opciones,
que van, desde los tipos tradicionales
y constitucionales de democracia formal,
hasta los ya expuestos modelos alternativos
de gobernabilidad democrática.
En este sentido, si se quieren trascender
esquemas tradicionales, fracasados
y, por lo mismo, agotados –institucionales
o “revolucionarios”, pero
agotados-, el PDPMMª tiene que
abordar su tarea con la imaginación
y creatividad necesarias para acertar
en sus pretensiones de motivación
ciudadana.
Por tanto, si el
propósito es transformar positivamente
la realidad montemariana, nuestra
propuesta no es más que propiciar
un Proceso Regional Constituyente
que permita “CREAR UNA REGIÓN
POLÍTICA CON DESARROLLO HUMANO
INTEGRAL Y SOSTENIBLE”, no separatista,
sino integracionista, a partir de
la idea de que somos una sola región
porque tenemos un solo Proyecto: el
Programa de Desarrollo y Paz de la
Región de los Montes de María:
“Todos los
grandes y medianos “proyectos”
deben servir al propósito común:
esa Región... Tenemos siempre
un enfoque de Región, porque
creemos que Colombia es un país
de regiones. Y porque creemos que
las regiones tienen mucho que aportar,
no por regionalismos, sino por región.
Y porque, además, este país
de regiones es un país de asombrosos
desequilibrios regionales. Un ejemplo
son los Montes de María...
La región es, pues, un Proyecto
Político Integral”.
Monseñor Beltrán
plantea, entonces, una serie de interrogantes
asertivos, para luego destacar que
cuando se piensa en un desarrollo
humano integral no hay lugar a cuestionamientos
sobre la primacía del desarrollo
social sobre el económico,
o viceversa, sino que, por ser integral,
es simultáneo, interdependiente,
en todos sus componentes:
“El desarrollo
económico tiene un fuerte nexo
con lo político... ¿Cómo
no entender la necesidad de consolidar
una institucionalidad democrática
y participativa como primer agente
del Estado social de derecho? ¿Cómo
no buscar el desarrollo humano integral?
¿Cómo no buscar la democracia
participativa a pesar del conflicto?
¿Cómo buscar y lograr
desarrollo y democracia sin Estado?
Hay que reconstruir un Estado que
tenga una nueva gobernabilidad, que
sea un Estado de Derecho que rompa
la corrupción y la impunidad
y que sea un Estado con desarrollo
económico y Justicia Social”.
Y finaliza con una
proclama que ya había sido
lanzada con anterioridad:
“En síntesis
queremos un Estado Social de Derecho
a escala regional. Ello sólo
se articulará en todas sus
dimensiones con lo que llamamos Proceso
Regional Constituyente. Eso requiere
un modelo económico, social
y cultural; modelo político
regional renovado, partidos y líderes
políticos regionales que representen
la Región porque encarnan su
proyecto y sus valores”.
Es decir, la puesta
en marcha de un Proceso Regional Constituyente
para los Montes de María está
dada en la necesidad de generar espacios
políticos abiertos, permanentes
y democráticos para la deliberación
y construcción de un modelo
de desarrollo integral para la región,
con amplia participación ciudadana
y estimulado desde el seno del PDPMMª
-que aquí es entendido como
un “propósito común”-,
gracias a la articulación del
Estado con la Región, o lo
que es lo mismo, de los actores públicos
con los sociales.
En este orden de
ideas, la propuesta se nutre de los
siguientes acumulados inmediatos:
-
Es un proceso
en marcha, proclamado con ocasión
de la visita de la reina Noor
de Jordania a la región,
en el año 2004.
-
Se ha ido pensando
y planificando en Sincelejo, con
el equipo técnico de la
Fundación y la ayuda de
especialistas en el tema; y en
otras ciudades y espacios, como
Fescol (Bogotá) y el VI
Encuentro Nacional Constituyente,
celebrado en Tarqui (Huila).
-
Sin embargo,
se ha estado construyendo de manera
simultánea a la dinámica
del PDPMMª.
-
La reflexión
y discusión también
se han ampliado con académicos
de la región, como ocurrió
el 16-09-05, fecha en la que se
realizó un Encuentro Metodológico
sobre el particular, en el que
participaron 18 profesionales
de áreas como sociología,
antropología, economía,
derecho, ciencia política,
trabajo social, administración
de empresas, comunicación
social, educación y filosofía;
en el que se contó con
la presencia de Fescol y de un
miembro del Equipo Técnico
de la Constituyente de Nariño.
-
No obstante,
la propuesta es un proceso en
marcha que está “visionado”
germinalmente, pero que requiere
precisión y articulación
política, como quiera que
está dirigido a una Región
con una realidad propia y definida.
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